| Patologías Uretrales y Genitales más frecuentes | ||||
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La incurvación peniana se divide en congénita (Incurvacion Congénita del Pene, ICP) y adquirida (Enfermedad de La Peyronie, ELP).
| Enfermedad de La Peyronie Fue descrita en 1743 por Francois Gigot de La Peyronie (1678-1747), también conocida como esclerosis fibrosa del pene o induración plástica de pene, se manifiesta por una cicatriz fibrosa inelástica de la túnica albugínea del pene, palpable con el pene flácido, que produce deformidad del pene durante las erecciones, generando incurvación, acortamiento, erecciones dolorosas y en algunos casos disfunción eréctil.
Son múltiples las teorías que se postulan, la más aceptada indica que se desarrolla a partir de micro traumatismos en el pene, en personas genéticamente predispuestas, que da lugar al depósito del colágeno generando la formación de placas lo que produce cambios en la anatomía del pene, erecciones dolorosas y diversos grados de disfunción eréctil, además de ser estéticamente molesto. Cuando la curvatura del pene es importante puede interferir en la capacidad de mantener relaciones sexuales durante el coito lo que influye en el estado psíquico del paciente. La incurvación congénita del pene (ICP), es la segunda causa más frecuente de incurvación peniana, después de La Enfermedad de la Peyronie, la prevalencia de la ICP en el varón adulto es difícil de evaluar, debido a que los pacientes presentan la enfermedad desde el nacimiento por lo cual es aceptada como normal y tomada como irreparable, en muchas ocasiones este trastorno se asocia con hipospadias, deficiencia en la calidad de las erecciones que en muchas situaciones genera incapacidad para mantener relaciones sexuales. La evaluación exhaustiva de los pacientes con deformidad peniana es esencial no solo para el diagnóstico correcto sino también para guiar el tratamiento y consiste en una evaluación subjetiva (historia clínica), que se inicia con una entrevista del paciente y debe centrarse en el inicio y duración de los síntomas, presencia de dolor, antecedentes de traumatismo, antecedentes médicos y familiares, tratamientos previos; también es importante la evaluación de la función sexual mediante cuestionarios validados. La evaluación objetiva comienza con el examen físico, que debe centrarse en el examen genital, examen de la mano y pies, debido su asociación con enfermedades del tejido conectivo menos comunes como la timpanoesclerosis, enfermedad de Ledderhouse de la fascia plantar; y en el 15 % de ELP se acompaña con contractura de Dupuytren (contractura de la fascia palmar progresiva y debilitante), medición de la longitud del pene, radiografía de pene con técnica mamografica (penegrafía), ecografía doppler mediante la administración de drogas vasoactivas, eventualmente la realización de un monitoreo nocturno con el fin de establecer fehacientemente el status eréctil del paciente. Es fundamental evaluar el grado de incurvacion y deformidad del pene para lo cual disponemos del clásico método descripto por kelami de la auto fotografía, en la que se realiza tres proyecciones con el pene en erección la cual nos permite medir el ángulo de desviación y la calidad de las erecciones, además de ser un documento gráfico de gran valor médico legal. La cirugía sigue siendo el tratamiento estándar para la incurvacion peniana sea esta por ELP o ICP y el único que ha demostrado buenos resultados. En la ELP debe realizarse cuando la enfermedad es lo suficientemente estable para garantizar la eficacia a largo plazo. En general la cirugía debe ser considerada solo cuando la duración de la enfermedad es de 9 meses a 1 año y cuando la enfermedad se ha mantenido estable durante al menos 6-8 meses. Son numerosas las técnicas quirúrgicas empleadas para la corrección de la deformidad congénita y adquirida, todos los procedimientos comparten los mismos objetivos: corregir la curvatura, preservar la función eréctil, la longitud del pene y minimizar la morbilidad. Para su mejor comprensión las clasificaremos en procedimientos de plicatura y procedimientos de injerto. Si la rigidez es adecuada para la penetración con o sin el uso de tratamiento farmacológico, si el paciente tiene una curvatura menor de 60 grados, sin signo de reloj de arena o efecto bisagra, se le propone procedimiento de plicatura. Si el paciente tiene una curvatura de mayor complejidad, de más de 60 grados, signo de reloj de arena o efecto bisagra, se le ofrece un procedimiento de injerto. Los pacientes cuya rigidez en erección a pesar de fármacoterapia no alcanza para conseguir penetración deberán realizar además de la cirugía de placa un implante protésico peniano.
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| Hospital Italiano de Buenos Aires | ||||
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