Atención segura, ¿qué puedo hacer?
Identificate siempre con tu nombre y apellido y fecha de nacimiento
¿Por qué siempre me preguntan mi nombre, apellido y fecha de nacimiento?
Puede pasar en la farmacia, en la óptica, al sacar un turno, antes de un estudio y durante una internación. Aunque pueda resultar repetitivo, se trata de una de las prácticas más importantes para cuidar la seguridad de tu atención médica.
Una pregunta simple que previene errores
Detrás de esta pregunta simple, hay una estrategia institucional de calidad y seguridad. Identificar correctamente a cada persona permite:
- Realizar el estudio correcto
- Administrar el medicamento indicado
- Evitar confusiones entre pacientes con nombres iguales
La identificación correcta de los pacientes es una de las metas internacionales de seguridad promovidas por organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Cómo se realiza la identificación correcta?
En cada contacto, el equipo de salud debe preguntarte tres datos:
- Nombre
- Apellido
- Fecha de nacimiento
Y contrastarlos con la información registrada en el sistema. Es importante saber que:
- No alcanza con preguntar solo el nombre.
- No alcanza con reconocer tu cara.
- No alcanza con conocerte desde hace años.
La identificación correcta siempre implica verificar activamente los tres datos.
¿Por qué me lo preguntan si ya me conocen?
Porque la seguridad no depende de la memoria, sino del proceso. Aunque el profesional te conozca, sepa quién sos o te haya atendido durante días, la práctica debe repetirse cada vez. Justamente para evitar que la confianza o la rutina generen un descuido involuntario.
¿En qué situaciones deberían pedirme los datos de identificación?
En todas aquellas donde haya una atención o gestión vinculada a tu salud:
- Al solicitar un turno (por teléfono o presencial)
- En mostradores de recepción
- En laboratorio
- Antes de estudios o procedimientos
- En farmacia u óptica
¿Y qué pasa en la internación?
Si vas a transitar una internación, te harán la misma pregunta al ingreso, antes de cada estudio o procedimiento, antes de administrar medicación y ante cualquier intervención del equipo de salud.
Y esto involucra a todos: administrativos, médicos, enfermeras, técnicos, farmacéuticos, camilleros y personal de apoyo.
¿Y la pulsera de identificación? Durante la internación, tus datos figuran en una pulsera identificadora. Pero es importante aclarar que la pulsera no reemplaza la pregunta. Es una herramienta de apoyo y se vuelve clave cuando la persona está puede responder. Sin embargo, siempre que puedas contestar, la identificación principal es verbal.
Si estás internado/a, podés colaborar verificando que la pulsera esté colocada y en buen estado. Si no es así, pedí que te la reemplacen.
Vos también sos parte de esta estrategia
Si en algún momento no te preguntan tus datos completos, podés decirlos vos. Si notás que solo te preguntan el nombre, podés completar con apellido y fecha de nacimiento. Participar activamente fortalece la seguridad de tu atención.