Bolsitas de nicotina

Bolsitas de nicotina: nuestros especialistas advierten sobre su consumo

En los últimos meses comenzaron a verse con mayor frecuencia las llamadas bolsitas de nicotina o nicotine pouches. En este contexto, el equipo médico GRANTAHI, que hace más de 25 años lleva adelante el programa para dejar de fumar en el Hospital Italiano, cree que es importante brindar información clara y basada en evidencia para que cada persona pueda tomar decisiones informadas, especialmente cuando presentan como “alternativas seguras”.

Las bolsitas de nicotina son productos derivados del tabaco. Están compuestas por una matriz de fibras, nicotina sintética o derivada del tabaco, edulcorantes y saborizantes. Tienen el tamaño de un pequeño sobre, similar a un saquito de té, y se colocan entre la encía y la cara interna de la mejilla, donde la nicotina se absorbe a través de la mucosa oral.

Muchas veces se comercializan como una ayuda para dejar de fumar. Sin embargo, es importante aclarar que no constituyen un tratamiento aprobado para la cesación tabáquica. Como explica la Dra. Mónica Inés Strgacich, médica clínica de GRANTAHI: “Es un nuevo producto que salió a la venta para dejar de fumar pero es un concepto falso, ya que la persona que lo consume se transforma en un adicto a la misma

 

¿Cómo actúa la nicotina en el organismo?

La absorción de nicotina por la mucosa oral es más lenta que la inhalatoria, pero genera exposiciones sistémicas sostenidas. La velocidad y la magnitud de esa absorción dependen de diferentes factores, como el tiempo que permanece en la boca. 

Desde el punto de vista neurobiológico, la nicotina es una sustancia altamente adictiva. Administrada por vía oral activa los mismos circuitos cerebrales de recompensa que otras formas de consumo. El riesgo de adicción aumenta cuando se utilizan concentraciones elevadas, cuando el tiempo de exposición es prolongado y cuando se naturaliza su uso continuo a lo largo del día.

En relación con la cantidad de nicotina, la Dra. Strgacich advierte que las concentraciones pueden equivaler aproximadamente a entre 3 y 12 cigarrillos por bolsita. Esto produce una alta concentración de nicotina en el cerebro y, cuando no se consume, pueden aparecer síntomas físicos de abstinencia.

 

¿Cuáles son los riesgos?

El principal riesgo asociado a las bolsitas de nicotina es su alto potencial adictivo. Este punto es especialmente relevante en niños, niñas y adolescentes, población a la que muchas veces estos productos apuntan a través de presentaciones atractivas y saborizadas. En edades tempranas, el impacto sobre el cerebro en desarrollo puede ser mayor y la dependencia más rápida.

Es importante señalar que, hasta el momento, no existen estudios de largo plazo que evalúen exclusivamente el uso de bolsitas de nicotina en relación con desenlaces clínicos duros como cáncer, enfermedad cardiovascular o mortalidad. Sin embargo, la ausencia de evidencia a largo plazo no significa que sean inocuas o que no puedan generar daños o enfermedades. La nicotina, en sí misma, tiene efectos biológicos conocidos y un claro potencial adictivo.

 

Información y acompañamiento

Como comunidad, es fundamental no minimizar estos productos por el hecho de que no generen humo. Frente a dudas o ante el deseo de dejar de fumar, recomendamos consultar con profesionales de la salud para acceder a estrategias seguras y basadas en evidencia.

Desde el Hospital Italiano trabajamos para acompañar a las personas y a las familias con información confiable y espacios de consulta. Nuestro objetivo no es alarmar, sino brindar claridad y promover decisiones informadas que cuiden la salud.